Un linier rumano, en un derbi regional, ante las protestas del equipo local por la anulación del gol del empate, decide ser drástico y zanjar las protestas.
¿Qué cuantas tarjetas rojas se mostraron? Ninguna, no hizo falta, sacó una pistola al más puro estilo Tejero, pero sin tirar un solo tiro.
Hecho esto, tranquilamente se dió el partido por acabado y se marchó al vestuario con la sensación de que el trabajo bien hecho no tiene fronteras (y no las tiene, al igual que internet, pues este vídeo ya corre como la pólvora vía email y blogs -a mí me lo envía mi amigo Helektron-).
Os dejo el vídeo de la "tejerada" del linier rumano:
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